CUÁNDO:
En la noble villa de La Alberca, joya serrana,
donde el tiempo reposa en piedra y madera,
juntamos hoy dos almas que el amor encadena
para celebrar su dicha con pueblo y bandera.
Venid, amigos, testigos de este lazo divino,
a gozar del festín, la fe y la alegría verdadera,
pues en estas montañas sella su destino
un amor que, a los siglos, fiel persevera.